¿Por qué tememos tanto al rechazo?
Desde la antigüedad, ser expulsado del grupo significaba quedar expuesto a la intemperie sin protección ni recursos, lo que ponía en riesgo la supervivencia. El cerebro mantiene activa esa respuesta antigua y avisa del peligro social ante cualquier señal de desaprobación o crítica, por pequeña que sea. Nuestro cerebro procesa la exclusión social, con los mismos circuitos neuronales que activan el dolor físico. “¿Qué es y cómo nos afecta? El miedo al rechazo es una respuesta emocional que todos experimentamos…