La Sexualidad Sagrada en el Taoísmo de China

La Sexualidad Sagrada en el Taoísmo de China

La Sexualidad Sagrada en el Taoísmo de China, conocida como ‘las artes de la alcoba’ (fángzhōngshù), concibe el acto íntimo como una vía fundamental para cultivar la energía vital (Qi), mejorar la salud, alcanzar la longevidad y realizar el cultivo espiritual.

¿Qué es el Tao?

El Tao (o Dao), significa literalmente «el camino» o «la vía», y es la fuerza primordial e invisible que rige, ordena y da origen a todo el universo en la filosofía china. El Tao consiste en el orden natural de la existencia. No es un dios creador ni una entidad religiosa tradicional, sino el flujo de la naturaleza al que todo pertenece. Vivir según el Tao significa fluir con la realidad en lugar de intentar controlarla. Sus Principios son:

  • Es inefable. El texto sagrado ‘Tao Te King’, atribuido a Lao-Tse, dice que «el Tao que puede ser nombrado no es el verdadero Tao». Es tan amplio que no se puede explicar con palabras, solo se puede experimentar.
  • Wu Wei (la no acción). Consiste en actuar sin forzar las cosas. Significa fluir con los acontecimientos de la vida de manera natural, como el agua que sortea las piedras sin luchar contra ellas.
  • Yin y Yang. Representa el equilibrio de los opuestos complementarios (frío y calor, oscuridad y luz). El Tao mantiene la armonía entre estas fuerzas en el Cosmos.
  • Simplicidad. Invita a vivir de forma sencilla, dejando de lado la ambición excesiva y las normas rígidas de la sociedad.

Principios de la Alquimia Sexual.

El fángzhōngshù, traducido literalmente como ‘las artes de la alcoba’, se refiere a las antiguas prácticas y técnicas sexuales chinas vinculadas al taoísmo y a la Medicina Tradicional China (MTC). A diferencia de la visión occidental que separa la espiritualidad del sexo; el fángzhōngshù concibe la actividad sexual como una herramienta fundamental para la salud, la longevidad y el cultivo espiritual.

  • El Yin y el Yang. El encuentro se basa en la unión armoniosa y el intercambio de las esencias opuestas y complementarias de la mujer (Yin) y el hombre (Yang).
  • La energía vital (Ching Qi). Se considera que la energía sexual es muy potente y reside en los óvulos y el esperma; aprender a dirigirla alimenta todo el organismo en lugar de agotarlo.
  • El rol de la mujer. En las Tradiciones Ancestrales, la mujer es vista como la principal fuente de energía vital y maestra de los misterios de la alcoba debido a su capacidad multiorgásmica.

La Sexualidad vista desde el Taoísmo.

“La antigua china concebía el sexo como necesidad básica del ser humano y como interacción cósmica con la naturaleza. Lo usaron para mejorar la salud e incrementar el placer, creando técnicas de desarrollo sexual recomendadas en las ‘artes de la vida nutritiva’ o Yangshengaa. Al grupo de enseñanzas y teorías que hablan sobre cómo alcanzar una vida saludable o la longevidad se le denomina Yangshen y están descritas en varios textos clásicos de Medicina Tradicional China.

La Medicina Tradicional China fue influenciada por el budismo, el confucianismo y el taoísmo, siendo el último el de mayor trascendencia. Los taoístas interesados en conservar Energía y mantener una relación armoniosa del hombre con su medio, estudiaron diversas maneras para aumentar la conexión con el Tao siendo la sexualidad una de ellas. Se consideraba uno método valioso para obtener salud, longevidad y realización espiritual y era practicada con respeto, ya que se consideraba como un medicamento. La razón de tal apreciación es porque durante el acto sexual se interactúa con la Energía sexual (Ching Qi), un tipo de Qi muy potente que se almacena en el esperma y en los ovarios. La práctica sexual taoísta consiste en que las mujeres reabsorban sus secreciones sexuales y los hombres eviten la eyaculación para preservar esta Energía y obtener todos los beneficios ya mencionados.” (“Elsevier. La sexualidad: desde el taoísmo a la medicina china”).

‘Las Artes de la Alcoba’.

“Constituye el clímax de las emociones humanas, y comprende el Camino Supremo (Tao). Por ello, los Reyes Santos de la antigüedad regularon los placeres externos del hombre para poder frenar sus pasiones internas y crearon reglas específicas sobre el contacto sexual. Aquél que regule sus placeres sexuales se sentirá en paz y vivirá muchos años. A lo largo de cientos de años los estudios sobre la sexualidad han estado siempre presentes en la Cultura China. El ver este tema con apertura es apenas reciente para Occidente, cuando ya desde la Primera Dinastía Han (221 a.C.- 24 d.C.) se habían escrito meticulosos tratados en los que detallaba toda su actividad. Algunos textos fueron preservados indirectamente en compilaciones médicas posteriores, y descubrimientos arqueológicos como los manuscritos de Mawangdui, fechados en los primeros siglos de la China imperial, demostraron la antigüedad de este tipo de conocimientos. Estas enseñanzas podían incluir recomendaciones sobre:

  • Armonización de Yin y Yang
  • Posiciones y ritmos sexuales.
  • Respiración.
  • Excitación.
  • Fertilidad.
  • Regulación de la eyaculación.
  • Placer femenino.
  • Conservación de la vitalidad.
  • Condiciones favorables o desfavorables para el encuentro sexual.

Un aspecto particularmente interesante, es que algunos textos reconocían la importancia del placer y la excitación de la mujer, algo notable dentro de la historia comparada de la sexualidad.

Principales aspectos de la Sexualidad China.

La mayoría de los principales planteamientos acerca de la sexualidad china fueron probablemente ya elaborados entre los años 500 a.C. y 200 a.C. Aún cuando los términos y conceptos parezcan anticuados y ajenos a nuestra contemporaneidad es de suma importancia tenerlos siempre presente cuando se realice la lectura de los tratados, ya que ayudaran a una cabal comprensión de la vida y costumbres sexuales de esta antigua cultura. A continuación serán expuestos de manera resumida:

  • La Mujer. Todas las secreciones y fluidos del útero y de la vulva de la mujer constituyen la esencia Yin; la cual es un revestimiento necesario para permitirle al semen masculino convertirse en embrión. La mujer contiene un depósito de esencia Yin inagotable, a diferencia del hombre cuya cantidad de esperma es limitada.
  • La Relación Sexual. El contacto sexual cumplía con un doble objetivo. Por una parte tenía como fin la concepción, para que el hombre cumpliera su papel en el orden universal al perpetuar la familia.  Este era un deber sagrado ante sus ancestros ya que la felicidad de los difuntos se aseguraba con los sacrificios de los descendientes en la Tierra. En segundo lugar, el acto sexual era la oportunidad para fortalecer la vitalidad masculina a través de la absorción de la esencia Yin de la mujer, a la vez la mujer se beneficiaba al activarse su naturaleza Yin latente. El coito es considerado parte del orden natural y la práctica del mismo es deber sagrado de todo hombre y de toda mujer, nunca es asociado a la culpa moral. Esta unión se practica en la privacidad familiar, no por ser algo indecoroso, sino que debido a su raíz de carácter divino no debe realizarse frente a extraños.
  • El Hombre. El esperma es el bien más precioso del hombre, es fuente de su salud física y de su energía vital. Esta última disminuirá a menos que se compense con una cantidad equivalente de esencia Ying femenina. Para ellos el hombre debe darle completa satisfacción a la mujer cada vez que tiene contacto sexual con ella. Debido a la porción limitada de esperma que el hombre posee, debe restringir la eyaculación especialmente a los días en los cuales la mujer es más propensa para concebir, esto es, cuando ella tenga la suficiente esencia Yin que provea una fertilidad mayor. Durante los otros días el hombre debía hacer que la mujer alcanzara el orgasmo sin él eyacular. De esta forma ambos se beneficiarían en cada coito: él fortaleciendo su esencia vital; ella estimulando e intensificando su esencia Yin. Este principio implicaba que el hombre tenía que aprender a prolongar el acto sexual sin llegar al orgasmo de modo que pudiera absorber, al aumentar el tiempo en el cual su miembro estaba en el interior de la mujer, la esencia Yin que lo revitaliza. Una vez que esta actividad es realizada correctamente la esencia Yang del hombre, fortalecida con la femenina, asciende a lo largo de la columna beneficiando al cerebro y a todo el organismo. Si el hombre eyacula cuando la mujer tiene mayor posibilidad de ser fecundada, la pérdida de esencia Yang se compensa con el nacimiento de hijos perfectos en cuerpo y mente. Con ello la realización adecuada del acto sexual no sólo beneficia la salud de los padres sino también la de su descendencia. (Págs. 2-6. “El Arte de la Sexualidad en China”).

Los ‘Tres Tesoros de la Vida’.

“El Espíritu, la Esencia y el Qi son los ‘tres tesoros de la vida’ que, usados y conservados acorde con los principios del taoísmo, ayudan al ser humano a mantener la salud y alcanzar la realización espiritual. El objetivo de la práctica sexual taoísta es lograr la unión de estas 3 sustancias.

  1. El Espíritu, Shen. Es el conjunto de funciones psíquicas y espirituales que permiten el funcionamiento del organismo, es la Energía Espiritual. La Esencia (Jing) es la Energía generativa con que nace una persona y que permite el desarrollo de un organismo; de ella dependen todas las demás energías del cuerpo y es la encargada de mantener todas las actividades vitales. Para la MTC engloba un concepto que evoca toda la posible actividad totipotencial del Yin y del Yang que tiene cada ser para expresarse en el universo conforme a su finalidad de existencia; es el material que permite la creación de la vida y del universo.
  2. La Esencia o Jing. Reside en todos los tejidos, pero especialmente en los riñones, el esperma y los óvulos; el semen y los fluidos vaginales son una forma física de Esencia. El Jing se hereda de los padres, determina la constitución, el crecimiento, la reproducción y la madurez sexual de una persona; contribuye con la concepción y embarazo y tiene la particularidad de que se regenera con dificultad, aunque, según otros autores, no puede aumentarse cuantitativamente, pero si influenciarse positivamente. Según los textos antiguos Lingshu y Suwen, tiene una connotación espiritual importante; ya que proporciona una conexión ‘llena de sabiduría’ con lo celeste. Cuando las Esencias de un hombre y una mujer se entremezclan, el resultado se llama Espíritu: un nuevo ser humano. La conservación y nutrición de la Energía Jing es la base de las prácticas taoístas.
  3. El Qi. Es la Energía general que hace posible la vida en todo el Universo; es la materia fundamental que constituye todos los elementos del Universo, conforma al cuerpo y es la fuerza que promueve todas las actividades vitales dentro de él.

Circulación de la Energía Vital (Ching Qi).

El Ching Qi circula por los canales Ren Mai (Vaso Concepción) y Du Mai (Vaso Gobernador), que se encargan de distribuirla y almacenarla en el ombligo para después ser utilizada y transformada en una forma superior de Energía. El cerebro y la glándula pituitaria también contribuyen a distribuirla a cualquier parte de cuerpo donde se necesite. Esta facilidad de circulación es un atributo único del Ching Qi que no tienen otros tipos de Qi. Desde tiempos remotos, los taoístas ya reconocían esta versatilidad y sabían que podía transformarse para muchas funciones distintas. Mediante ejercicios de respiración y meditación ampliamente desarrollados y estudiados, es posible lograr el control, la absorción y la transformación del Ching Qi y se puede sentir y hacer consciente la circulación de esta Energía por esos canales.

Según los taoístas, si se aprende a reencauzar el Ching Qi hacia adentro y hacia arriba en vez de hacerlo hacia afuera, puede notarse la experiencia de orgasmo con más fuerza e intensidad debido a que se prologa el tiempo de erección y se involucra no solo a los órganos genitales sino a todos los órganos y glándulas del cuerpo creando a su vez mayor cantidad de Ching Qi que revitaliza al cuerpo, conserva la salud y transforma emociones negativas en positivas que aumentan el estado de bienestar. A este tipo de orgasmos los taoístas los llamaron ‘orgasmos internos’ y cuanto más duran, más Ching Qi producen. Si el hombre es capaz de prolongar su erección evitando la eyaculación, puede ayudar a la mujer a alcanzar este tipo de orgasmos superiores, así ambos liberan Energía sexual que, si se aprende a hacerla recircular en el propio cuerpo, más adelante comenzará a intercambiarse con la del compañero a manera de circuito circulatorio. Una vez logrado esto, la pareja es capaz de conseguir la máxima armonía posible aumentando el estado de salud y la conexión con el Tao. Cuando se han desarrollado virtudes como la bondad, el amor y la honestidad, los órganos están limpios y sanos y se ha adquirido la capacidad de transferir y transformar el Ching Qi en Energía de fuerza vital y con ella empieza la evolución espiritual; a esto, los taoístas le atribuyen gran importancia y lo describen como ‘desarrollar el cuerpo espiritual con la ayuda del Ching Qi’.

En el caso de las mujeres, el Ching Qi se libera (mas no se pierde) con orgasmos, si estos son internos, mayor Ching Qi producen; por esto antiguamente los hombres se esforzaban en provocarlos con diversas técnicas de seducción previas a la penetración enseñadas por los propios taoístas, con el fin de aumentar el placer mutuo (sobre todo el femenino) y el beneficio que ellos obtenían, pues sabían que podían absorber mayor cantidad de esta preciosa Energía de su compañera cuanto más fuera liberada. Por eso, desde tiempos antiguos se describieron en detalle diversas posturas sexuales junto con los beneficios que cada una de ellas traía, además de varias técnicas de penetración que permitían alcanzar todos los beneficios ya descritos.” (“Elsevier. La sexualidad: desde el taoísmo a la medicina china”).

Los Niveles del Placer.

El Maestro Mantak Chia en su libro “El Hombre Multiorgásmico”, escribió: “En Occidente hemos limitado la definición de orgasmo a la pulsación que tiene lugar en la pelvis (próstata) y en los genitales (pene), pero los antiguos taoístas entendieron que un orgasmo es cualquier pulsación (contracción y expansión) y puede tener lugar en cualquier parte del cuerpo. Michael Winn explica: «Puedes sentir la pulsación del orgasmo en todo el cuerpo o en cualquier parte de él. Uno de tus órganos puede tener un orgasmo.” (Pág. 28. Op. cit.).

Sexualizar el Espíritu.

No es ningún secreto que la mayoría de la gente experimenta la trascendencia más intensamente en su dormitorio que en la iglesia, sinagoga, templo o mezquita. La cópula nos permite transcender los límites de nuestro cuerpo físico, fundirnos con otro ser humano y, en ocasiones, incluso sentirnos unidos al universo. Según el Tao, el cielo y la tierra están en unión sexual constante, equilibrándose y armonizándose mutuamente. Cuando hacemos el amor podemos conectar con esta energía universal. El instructor del Tao Sanador, Stefan Siegrist, explicó: «Gracias a la sexualidad taoísta, uno puede volver a experimentar la armonía perdida (o unidad espiritual) con la naturaleza y el universo de la que suelen hablar la filosofía y la religión». Pero, a diferencia de algunas religiones, el taoísmo considera que la sexualidad y la espiritualidad son inseparables. La espiritualidad está «encarnada» y el espíritu impregna el mundo físico, incluyendo nuestros cuerpos.

Según el Tao, cada uno de nosotros tiene tres tipos de energías superpuestas. En este libro hemos estado trabajando fundamentalmente con la más física de las tres, el ching-chi o energía sexual. Pero a medida que cultivamos la energía sexual, esta se refina convirtiéndose en chi o energía bioeléctrica, que posteriormente se extiende por todo el cuerpo. Y ésta, a su vez, se refina produciendo el shen o energía espiritual. Las tres están interrelacionadas y conectadas con el cuerpo. En esta sección aprenderás a hacer circular y a refinar la energía sexual en compañía de tu pareja. Esta técnica te ayudará a expandir el orgasmo, transformándolo de una experiencia puramente física en una experiencia espiritual: ésta es la verdadera naturaleza de la unión de almas.” (Pág. 95. “El Hombre Multiorgásmico”. Mantak Chia).

El Universo fue Creado con un Inmenso y Placentero Orgasmo Cósmico.

Del Vacío a la Gran Fusión (Wuji y Taiji).

  • Antes de que existiera el universo, solo había el Wuji (la nada absoluta o el vacío primordial).
  • De ese vacío surge el Tao, la inteligencia divina y fuente de todo.
  • El Tao se divide en dos fuerzas cósmicas primordiales: el Yin (principio femenino: receptivo, oscuro, agua) y el Yang (principio masculino: activo, luminoso, fuego).

El Tao (el origen), es el principio absoluto, innombrable y misterioso anterior a todo lo existente. El Uno (la Unidad), es la unidad primordial o el aliento original que surge del Tao. El Dos (la dualidad), es la división de esa unidad en dos fuerzas opuestas y complementarias: el Yin (oscuridad, pasivo) y el Yang (luz, activo). El Tres (la armonía), es la interacción o el punto de encuentro entre el Yin y el Yang, que crea el equilibrio y da origen a la vida. Los diez mil seres, representan la multiplicidad de todas las cosas que existen en el universo.

Para el taoísmo, el cuerpo humano es un microcosmos. Por lo tanto, cuando un hombre y una mujer se unen de manera consciente, lo que se conoce como ‘Alquimia Sexual’ o ‘Kung Fu Sexual’, están recreando el mito de la creación del universo en su propia cama. En este estado de ‘orgasmo total’ o expandido, la pareja no solo busca el placer físico, sino disolver sus egos individuales para regresar al Uno, es decir, fusionarse nuevamente con el Tao.

Eduardo Rafael Flores Zazueta

Mahesh

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