La Respiración, es el Puente que Une el Cuerpo con la Mente

La Respiración, es el Puente que Une el Cuerpo con la Mente

“El proceso de la respiración es el puente que puede conectar tu mente consciente con los procesos automáticos del cuerpo, si tu lo permites. Estos procesos -que son prácticamente incontables- son comandados por el llamado sistema nervioso autónomo o vegetativo y es imposible regularlos de forma directa y voluntaria. Sin embargo, cuando tomas conciencia de la respiración, puedes ir un poco más allá y despiertas el poder para restablecer tu salud por tu cuenta.” (“Alzentro. Wellness Coworking. La respiración: el puente entre cuerpo y mente”).

La Respiración Consciente como una Práctica Milenaria.

“La respiración consciente es una práctica milenaria, que consiste en llevar la atención plena a las sensaciones físicas de cada inhalación y exhalación para conectar con el momento presente. Las distintas civilizaciones, a pesar de estar separadas por enormes distancias y carecer de medios de comunicación, desarrollaron de forma independiente sofisticadas técnicas de respiración. Esto sugiere que todas observaban y respondían a las mismas verdades fundamentales sobre la fisiología y la conciencia humanas.

El reconocimiento de la respiración como fuerza vital se remonta a miles de años. En la antigua India, el concepto de ‘prana’ —la fuerza vital que transporta la respiración— constituyó la base de las prácticas yóguicas. Las tradiciones chinas hablaban de ‘qi’ o ‘chi’, la energía vital cultivada a través de disciplinas como el qigong y el tai chi. Las culturas indígenas de todo el mundo desarrollaron rituales centrados en la respiración para la sanación, la conexión espiritual y la cohesión comunitaria.” (“Synergy Clinic. El significado cultural de la respiración: lecciones de prácticas ancestrales”).

En qué consiste la Respiración y cómo funciona.

“A diferencia de los latidos del corazón, la respiración se puede regular de forma voluntaria, sirviendo como un puente directo entre la mente y el cuerpo. Al respirar de manera lenta y profunda (usando el diafragma), se estimula el nervio vago y se activa el sistema nervioso parasimpático, lo que frena la respuesta de estrés.” (“PubMed Central. Potencial terapéutico del pranayama lento en la ansiedad).

La Respiración Completa o Yóguica.

La respiración completa, también llamada respiración yóguica, es una técnica que unifica la respiración abdominal, torácica y clavicular para usar el total de la capacidad pulmonar.  “Es una técnica que maximiza la capacidad pulmonar, unificando tres zonas: abdomen, tórax y clavículas. Reduce el estrés y oxigena todo el cuerpo. Es necesario practicarla de manera consciente durante el día, hasta que se convierta en rutinaria.

  • Paso 1, Abdominal. Inhala lento por la nariz, dejando que el aire llene la parte baja de los pulmones. Nota cómo tu abdomen se expande.
  • Paso 2, Torácica o Intercostal. Sin dejar de inhalar, continúa llenando de aire la parte media de los pulmones mientras se expanden tus costillas.
  • Paso 3, Clavicular. Por último, llena la parte más alta de los pulmones levantando ligeramente las clavículas y los hombros.
  • Exhalación. Exhala lentamente por la nariz en el orden inverso: primero descienden las clavículas, luego se relaja el pecho y finalmente se hunde el abdomen.” (“Cigna. Respiración completa”).

Pranayama, el Control Respiratorio en la Tradición Yóguica.

Deriva de los vocablos sánscritos prana (fuerza vital o aliento) y ayama (extensión, control o expansión). Representa el cuarto miembro (anga), dentro de los ocho pilares del yoga clásico descritos en los ‘Yoga Sutras’ de Patanjali. Sirve para conectar el cuerpo y la mente, calmar los procesos mentales y dirigir la energía sutil a través de los nadis (canales energéticos) a través del organismo.

El Pranayama según Swami Sivananda, “es una ciencia exacta que te acerca a la comprensión de cómo se transmite la energía. Respirar conscientemente te permite vivir el presente llenándolo de plenitud. El Pranayama, ocupa un lugar muy importante en la práctica del Yoga y de la meditación. El Prana está relacionado con la mente; a través de ésta con la voluntad; a través de la voluntad con el alma individual y a través de ésta, con el Alma Suprema. Si sabes cómo controlar las pequeñas olas de Prana que actúan a través de la mente, conocerás entonces el secreto de cómo controlar el Prana universal. El Prana es el principio universal de la energía. Es la fuerza vital que lo impregna todo. Es suministrado por medio del alimento, del agua, del aire, de la energía solar, etc. Absorbemos Prana al respirar. Su excedente se almacena en el cerebro y en los centros nerviosos. Cuando la energía del cuerpo se sublima o transforma, suministra Prana en abundancia al organismo, que es almacenado en el cerebro en forma de energía espiritual (Ojas Shakti).” (Pág. 7. “La Ciencia del Pranayama”. Swami Sivananda).

Técnicas del Pranayama en la Tradición Yóguica.

“El nervio vago, o décimo par craneal, es el nervio más largo y extenso del sistema nervioso parasimpático, conectando el cerebro con los principales órganos del cuerpo. A través de control respiratorio, se pueden controlar las funciones vegetativas de nuestro cuerpo, tales como las siguientes: el ritmo cardíaco, la presión arterial, la digestión y la temperatura corporal. Las principales técnicas del pranayama, son las siguientes:

  • Bhastrika. El «aliento de fuelle», una respiración vigorosa que eleva el calor interno y vitaliza el sistema.
  • Bhramari. La «respiración de la abeja», que emite un zumbido al exhalar para inducir profunda calma mental.
  • Kapalabhati. El «aliento que brilla en el cráneo», una técnica rápida de purificación que energiza el cuerpo y limpia las vías respiratorias.
  • Nadi Shodhana (Anuloma Viloma). Respiración alterna por las fosas nasales, ideal para equilibrar los hemisferios cerebrales y purificar los canales energéticos.
  • Sitali. Respiración refrescante que se realiza inhalando a través de la lengua enrollada en forma de tubo.
  • Sitkari. Ayuda a enfriar el cuerpo y calmar la mente, ideal para los días de calor o cuando hay exceso de tensión.
  • Surya Bhedana. Respiración por la fosa nasal derecha para calentar el cuerpo y activar la energía vital.
  • Ujjayi. Conocida como la «respiración victoriosa», genera un sonido suave en la garganta y aporta un efecto tranquilizante y de concentración.” (“Pranayama. La Dinámica del Aliento”. André Van Lysebeth).

Apnea, el Deporte de Buceo Extremo.

Los apneístas no llevan tanque de oxigeno; todos ellos practican el control respiratorio y por eso pueden dominar la necesidad urgente de oxigenar su organismo y sobre todo, el poder mantener la calma durante todo el tiempo que dure su inmersión.

La Respiración Abdominal Inversa en la Tradición Taoísta.

Se trata de un ejercicio respiratorio taoísta muy antiguo y bastante esotérico, que no debe practicarse regularmente hasta que no se haya llegado a dominar la respiración abdominal normal. Daniel Reid, experto en filosofía y medicina orientales, lo describe de la siguiente manera:

  • Postura. La Postura del Caballo (Ma Bu), o sentado.
  • Técnica. Vacíe completamente los pulmones e inicie una lenta y profunda inhalación por la nariz. Pero en vez de dejar que el abdomen inferior se expanda durante la inhalación, contráigalo deliberadamente hacia adentro mientras se llenan los pulmones. El diafragma deberá ejercer una fuerte presión hacia abajo para impedir que la contracción de la pared abdominal empuje los órganos internos hacia la cavidad torácica. Cuando tenga llenos los pulmones, aplique los cerrojos anal y de cuello (el cerrojo abdominal ya estará aplicado), trague con fuerza para «hundir» el Qi y haga una breve retención. Durante la exhalación, relaje gradualmente la pared abdominal y deje que se expanda hacia afuera, en lugar de contraerla hacia el interior como sucedería en la respiración abdominal normal. Haga una pausa, relaje y comience otro ciclo, hasta completar más o menos una docena de respiraciones por sesión.
  • Observaciones. Concentre la mente en el ombligo durante todo el ejercicio, a fin de coordinar la contracción del abdomen con la fase de inhalación y su expansión con la fase de exhalación.
  • Beneficios. Los pronunciados cambios de presión entre abdomen y pecho causados por este tipo de respiración aumentan notablemente el aflujo y el repliegue de la sangre y la energía en los órganos abdominales y favorecen mucho el efecto de bombeo del diafragma sobre la circulación venosa. Estos cambios de presión también dan masaje a los órganos y glándulas, aumentan la secreción de jugos gástricos y estimulan la peristalsis.” (Pág. 128. “El Tao de la Salud, el Sexo y la Larga Vida”. Daniel Reid).

I’imati, el Control de la Respiración en la Tradición Tolteca.

“La palabra I’imati está compuesta de I’io, respiración, y Mati, mente, atención, control. Significa en sentido recto prestar atención a la respiración, pero lo que entendían los nawas cuando la escuchaban, según quedó recogido en el diccionario de Molina, era componerse o pulirse. Esta acepción popular encierra un importante hecho: la ciencia de respirar es la principal herramienta para el cultivo de la fuerza vital, porque es a través de la respiración por donde se introducen en nosotros los estímulos sensoriales que nos apegan a las cosas, provocando perturbaciones en el funcionamiento de la mente y disipando la energía. De ahí que respirar fuera considerado un poder mágico, capaz de atar o liberar, según cómo se le utilizara. Cada respiración, más que el acto carnal de contraer el diafragma e inflar los pulmones, era una suerte de comunión mística, un intercambio personal con E’ekatl Ketsalkoatl a través de su afilado pico de colibrí.

Según la ideología tolteca, la función del aliento es atraer ciertas partículas vitales que están suspendidas en el aire, las cuales recibían el nombre de Tleyotl, ‘cosa ardiente’. Estas son distribuidas por la estructura energética de los Kuekueyos a través de una red de canales que estudiaremos a continuación. Finalmente, pasan a engrosar el Tonal, manifestándose externamente como longevidad, salud, ánimo, buen humor, magnetismo personal y capacidad de convicción.

Por ello, los líderes mesoamericanos aprendían técnicas especiales para asimilar grandes cantidades de Tleyotl. El resultado de conducir el Tleyotl en forma consciente hacia algún centro vital u órgano del cuerpo físico se llama Yolistli, energetización.” (Págs. 127-129. “Kinam, El Poder del Equilibrio. Antiguas Técnicas Toltecas”. Frank Díaz).

En Occidente, ya se Reconoce la Importancia que tiene la Respiración.

“Para la neurociencia, la respiración tiene un impacto mucho mayor en nuestro cerebro y emociones de lo que originalmente podríamos pensar. Más allá de su función de proporcionar oxígeno, el ritmo de la respiración afecta la actividad cerebral, influenciando nuestras emociones y memoria. Un estudio ha descubierto que, al inhalar por la nariz, se estimulan áreas del sistema límbico que están estrechamente ligadas con la emoción del miedo y la capacidad de recordar. Esto significa que la forma en que respiramos puede potenciar nuestra respuesta a estímulos emocionales e, incluso, ayudarnos a recordar mejor ciertos momentos o detalles. Estos hallazgos científicos no solo abren nuevas perspectivas en la neurociencia, sino que también explican los beneficios de prácticas ancestrales de control de la respiración, tales como el mindfulness, para la regulación emocional y la reducción del estrés cotidiano.

El sistema límbico, una red de estructuras profundas en el cerebro, juega un papel esencial en la regulación de las emociones, la memoria y las respuestas de supervivencia. Este sistema incluye áreas clave como la amígdala, que se encarga de procesar las emociones, especialmente el miedo, y el hipocampo, crucial para la formación de recuerdos. Según el estudio de la ‘Universidad Northwestern’, el acto de inhalar y exhalar genera una actividad eléctrica específica en estas zonas, lo que demuestra que el ritmo respiratorio puede influir directamente en nuestra experiencia emocional y en nuestra capacidad de recordar. La forma en que respiramos podría ser un factor crucial para manejar nuestras reacciones emocionales y mejorar el bienestar general.” (“Psicología y Mente. La sorprendente relación entre cómo respiras y cómo gestionas las emociones”).

El Aliento Sagrado.

“En muchas tradiciones espirituales, la respiración simboliza la conexión entre lo físico y lo no físico. La palabra «espíritu» comparte su raíz con «respiración» e «inspirar», derivadas del latín spirare, que significa «respirar». En las tradiciones hebrea y árabe, las palabras para aliento y alma están estrechamente vinculadas. Tanto el término hebreo ruach como el árabe ruh se refieren al aliento, al espíritu y a la presencia divina. De manera similar, en el cristianismo, el Espíritu Santo a menudo se asocia con el aliento, como se ve en el pasaje bíblico donde Jesús sopla sobre sus discípulos: ‘Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo’. (Juan 20:22). Las prácticas de meditación budista, enfatizan la atención plena a la respiración como camino hacia la iluminación.” (“Synergy Clinic. El significado cultural de la respiración: lecciones de prácticas ancestrales”).

Los antiguos griegos, llamaban pneuma al aliento o espíritu que representaba la energía vital. El concepto griego de pneuma, el qi (o chi) de la medicina tradicional china y el prana del hinduismo comparten una intuición humana universal: la vida no se explica solo por la materia física, sino por un flujo sutil o “aliento” que la anima. La respiración une lo exterior con lo interior, lo voluntario con lo involuntario, el cuerpo con la mente y, para las tradiciones espirituales, al ser humano con el misterio mismo de la vida.

Eduardo Rafael Flores Zazueta

Mahesh

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