¿Qué es la Programación Predictiva?

“En la cultura popular, es una teoría que postula que las élites o gobiernos utilizan la ficción: películas, libros o series, para condicionar psicológicamente al público. La idea es que al mostrar eventos futuros en la pantalla, la sociedad se familiariza con ellos, reduciendo el impacto, el rechazo o la sorpresa cuando ocurren en la vida real.
Cómo se originó esta teoría.

Esta idea fue descrita y propuesta por primera vez por el teórico de la conspiración Alan Watts, quien define la programación predictiva como «una forma sutil de condicionamiento psicológico proporcionada por los medios de comunicación para familiarizar al público con los cambios sociales planificados que implementarán nuestros líderes. Si estos cambios se llevan a cabo, el público ya estará familiarizado con ellos y los aceptará como progresiones naturales, lo que disminuirá la posible resistencia y el revuelo público».

Nueve años antes del surgimiento y brote del coronavirus, en la película ‘Contagio’, estrenada en 2011, se representaron situaciones casi idénticas a las de la COVID-19. De manera similar, un episodio de ‘Los Simpson’ titulado, ‘La ciudad de Nueva York contra Homer Simpson’, emitido originalmente en 1997, presenta una trama que, en cierto modo, guarda un inquietante parecido con la tragedia del 11-S. Existen muchos otros incidentes ficticios en diversos libros, películas y series de televisión que parecen predecir sucesos reales, y muchos de ellos involucran ciencia y tecnología. Consideremos, por ejemplo, las primeras representaciones de tecnologías futuristas como la IA, los robots y la realidad virtual.” (“Interesting Engineering. Programación predictiva: ¿Cómo predicen el futuro las películas, los libros y los programas de televisión?”).
El Esquema Problema-Reacción-Solución.

Es una técnica clásica de manipulación social y control de masas. Se desarrolla en tres fases para lograr que la población acepte medidas que normalmente rechazaría.
- Problema. Se crea artificialmente o se deja escalar una crisis: inseguridad, escasez, crisis económica, para generar alarma social.
- Reacción. El público, asustado o indignado, exige una solución.
- Solución. Se aplican medidas previamente diseñadas por quienes ostentan el poder, justificadas como la única manera de detener el problema.
El ejemplo más conocido es el siguiente: se permite un aumento en la violencia urbana (problema) lo que provoca terror e inseguridad en la ciudadanía (reacción). Como resultado, la gente termina exigiendo y aceptando leyes que recortan libertades civiles o aumentan la represión.” (“Problema reacción-solución”. Presentación de Eleazar Javier García Juárez).
Cómo funciona la Programación Predictiva.

“La programación predictiva, es una sutil forma de condicionamiento social que se practica desde cualquier medio influyente que, usando una propaganda inteligentemente elaborada, logra adentrarse en la mente humana hasta instaurarse en el subconsciente, de modo que -con el tiempo y a base de estrategias de repetición de aquello que se quiera fijar en la mente- acabemos familiarizados con lo que sea que se quiera inculcar. Según esta teoría formulada por el investigador y filósofo Alan Watts, los medios serían utilizados para condicionar a las masas sobre cambios sociales planeados por nuestros líderes, para que cuando estos cambios se incorporen, sean recibidos como una evolución natural y no generen resistencias.
Watts asegura que Hollywood lo hace constantemente. Escuchamos fragmentos de la serie de televisión ‘The Simpsons’ y ‘Utopía’ y también de las películas ‘Contagio’, ‘Demolicionman’ y ‘Cortina de humo’. Hablamos además del primado negativo y de cómo desde la publicidad consiguen que se ralentice nuestra capacidad de respuesta ante un estímulo. Según este planteamiento, la élite revelaría sus planes a través de las películas y las series.” (“rtve audio. Programación predictiva y por qué todo está en Los Simpson”).
El “Sesgo Retrospectivo”.

Algunos autores aducen, que dicha teoría se afianza debido a lo que se conoce como sesgo retrospectivo. “El sesgo retrospectivo (o efecto ‘ya lo sabía’) es un sesgo cognitivo por el cual, tras conocer el resultado de un evento, las personas sobreestiman su capacidad para haberlo previsto. La mente reorganiza los recuerdos, haciendo que el suceso parezca mucho más obvio y predecible de lo que era en realidad. ¿Por qué ocurre?
- Ilusión de inevitabilidad. Una vez que se conoce el desenlace, el cerebro conecta los hechos de forma lineal y asume que el resultado era el único posible.
- Distorsión de la memoria. Involuntariamente modificamos nuestras opiniones o predicciones originales para que coincidan con la realidad actual.
Después de un evento impactante, la mente busca señales previas y conexiones que antes parecían irrelevantes. Por ejemplo:
- Una película antigua que muestra un evento parecido.
- Una portada simbólica.
- Una canción con referencias ambiguas.
- Una escena televisiva similar a un acontecimiento posterior.
Entonces el cerebro construye una narrativa coherente y concluye: ‘nos lo estaban diciendo’.” (“The Decisión Lab. ¿Por qué consideramos los acontecimientos imprevisibles como previsibles después de que ocurran?”).
El “Síndrome de la Rana Hervida”.

“El denominado ‘síndrome de la rana hervida’, es una analogía que se usa para describir lo que ocurre cuando un problema se desarrolla tan lentamente que sus daños no son fáciles de percibir en lo inmediato y esa falta de conciencia de los mismos genera que no haya reacciones o que estas sean tardías para evitar o revertir los daños que ocasiona. La premisa es que si una rana se pone repentinamente en agua hirviendo, saltará, pero si la rana se pone en agua tibia que luego se lleva a ebullición lentamente, no percibirá el peligro y se cocerá hasta la muerte. La historia se usa a menudo como una metáfora de la incapacidad o falta de voluntad de las personas para reaccionar o ser conscientes de las amenazas siniestras que surgen gradualmente en lugar de hacerlo de repente.” (“Wikipedia. Síndrome de la rana hervida”).
La metáfora de la “rana hervida” ilustra cómo los cambios graduales pueden pasar desapercibidos hasta que ya es demasiado tarde para reaccionar. Aplicada a la programación predictiva, sugiere que:
- Las sociedades aceptan cambios graduales.
- Las libertades pueden reducirse lentamente.
- Ciertas conductas terminan normalizándose.
- La sensibilidad moral se adormece progresivamente.
El cambio lento suele generar menos resistencia que el cambio abrupto.
La “ventana de Overton”.

“La ‘ventana de Overton’, es un modelo sociopolítico que describe el espectro de ideas que la sociedad considera aceptables en un momento dado. Los políticos solo pueden legislar o defender posturas dentro de esta ‘ventana’. Fuera de ella, las ideas se consideran radicales o impensables, pero la ventana puede desplazarse deliberadamente para cambiar la percepción pública. Para entender cómo una idea evoluciona, el comentarista político Joshua Treviño dividió este proceso en seis fases:
- Impensable. La idea viola todas las normas sociales y se considera un tabú absoluto.
- Radical. Se empieza a discutir, pero se considera extrema o marginal.
- Aceptable. La sociedad la empieza a ver como una opción válida y racional.
- Sensato. Se reconoce abiertamente como una alternativa lógica y funcional.
- Popular. Amplios sectores de la población la apoyan.
- Político. La idea se institucionaliza y se convierte en ley o política pública.

En la actualidad, este modelo es utilizado frecuentemente para analizar cómo los grupos de presión, los medios de comunicación o las nuevas tecnologías pueden manipular el debate. Para lograr que una idea radical sea aceptada, se introducen conceptos aún más extremos (fuera de la ventana), para que la idea original parezca moderada y más sensata.” (“BBC. La “ventana de Overton”, el modelo que explica cómo ideas políticas consideradas tabú en una época se vuelven aceptables en otra”).
El armado de una puesta en escena.

“Hay ideas que no caen del cielo, se siembran. La programación predictiva es una de ellas. No es magia ni conspiración de sobremesa, es una técnica vieja, vestida con ropa moderna. Consiste en introducir de forma reiterada imágenes, relatos y conceptos sobre un futuro posible —en películas, series, noticias, publicidad, redes sociales— para que, cuando ese futuro toque la puerta, no nos resulte extraño, sino familiar. Y lo familiar rara vez se cuestiona. Seguramente te estarás preguntando, ¿Qué significa ‘predictiva’? ‘Predictivo’, no alude a adivinar el porvenir como un oráculo. Alude a anticipar psicológicamente. Se muestra hoy lo que se quiere normalizar mañana. Se acostumbra el ojo antes de pedir el consentimiento. Primero se inocula la idea, después, se presenta como inevitable. El truco es simple, si ya lo viste mil veces, no te alarma cuando sucede.
Los medios de comunicación y la coreografía de masas.

Los medios de comunicación, concentrados en pocas manos a escala global, no solamente informan, formatean la sensibilidad. Deciden qué temas existen, cómo se nombran y qué emociones deben despertar. No necesitan convencer, les alcanza con repetir. La repetición es una escuela silenciosa. Los grandes dueños de medios operan como directores de orquesta, cine, series, música, titulares y entretenimiento marchan en la misma dirección. El mensaje no siempre es explícito, suele ser simbólico, narrativo, emocional. Así se prepara a las masas para aceptar cambios profundos sin resistencia, porque ya fueron ensayados en la ficción.
Filosofía y anestesia cultural.

La filosofía ayuda a entender el mecanismo. Alan Watts advirtió que las sociedades modernas confunden el mapa con el territorio, toman las representaciones por la realidad. Cuando el relato domina, la experiencia obedece. En su crítica a la cultura occidental, Watts señaló cómo el individuo termina hipnotizado por sistemas de símbolos que cree elegir, pero que en verdad lo eligen a él. No hablaba de programación predictiva con ese nombre, pero describió su espíritu, una civilización que acepta guiones ajenos porque perdió contacto con lo real.

La llamada ‘Ventana de Overton’ explica el proceso político de esta pedagogía, una idea pasa de impensable a radical, luego a aceptable, razonable, popular y finalmente política pública. La programación predictiva ensancha esa ventana desde la cultura. El cine y las series hacen el trabajo sucio, prueban ideas extremas en la ficción para que, con el tiempo, parezcan normales en la vida diaria. Por ejemplo:
- “1984”. La novela política de ficción distópica, escrita por George Orwell; que presenta la vigilancia total como un orden necesario.
- “Minority Report”. Control preventivo del crimen; la idea de castigar antes del acto.
- “Black Mirror”. Tecnología invasiva mostrada como inevitable, incluso deseable.
- “The Truman Show”. La vida como espectáculo permanente, hoy casi una obviedad en redes sociales.
Estas obras no obligan, seducen; no ordenan, acostumbran. El espectador sale creyendo que él eligió pensar eso mismo.
Manipulación a gran escala.

La manipulación eficaz no grita, susurra durante años. Cambia el lenguaje, redefine valores, invierte significados. Cuando llega el momento decisivo, el terreno ya está arado. La gente no siente imposición, siente continuidad. Como dijo Watts, el ser humano moderno vive ‘tan ocupado pensando que olvidó sentir’. Y quien no siente, no resiste. La programación predictiva funciona solo donde hay desatención espiritual y crítica. El antídoto no es el miedo, sino la lucidez, pensar, discernir, recordar que no todo lo posible es bueno ni todo lo repetido es verdad. La tradición, la filosofía y la fe, cuando no se rinden al espectáculo, devuelven algo esencial: la capacidad de decir ‘no’ antes de que el ‘sí’ venga prefabricado. En fin, el futuro no siempre se predice. A veces, se programa. Y otras, si uno despierta a tiempo, se desobedece.” (“Facebook. La programación predictiva y el arte de acostumbrar al mundo”. Perfil de Julio César Cháves).
La realidad social, ¿se construye orgánicamente o se manipula?

“La construcción social de la realidad”, es una de las obras teóricas más importantes e influyentes de la sociología y la psicología social contemporánea. La leí, cuando cursaba el tercer año de preparatoria. Fue escrita por los sociólogos Peter L. Berger y Thomas Luckmann; se publicó por primera vez en 1966. Su tesis principal es: la realidad se construye socialmente. Con esta tesis, ¿te suena descabellada la teoría de la programación predictiva? Vivimos en una época donde la realidad social está profundamente mediada por pantallas, algoritmos y narrativas audiovisuales. Las emociones colectivas pueden ser dirigidas, amplificadas y manipuladas con enorme precisión. La verdadera libertad comienza cuando el individuo aprende a observar cómo sus emociones, deseos y opiniones pueden ser moldeados desde el exterior. En una cultura saturada de estímulos, recuperar la atención consciente se convierte en un acto de verdadera soberanía individual.
Eduardo Rafael Flores Zazueta
Mahesh